En el nombre del padre

Información General

 

Genaro en otro tiempo maquillador de TV. Ha descendido en su escala laboral. Un apasionado amorío con una debutante actriz joven, embarazada de su hija y la consecuente ruptura de su matrimonio, termina en un exilio voluntario que lo distancia de su hijo legítimo y lo convierte en un maquillador de cadáveres de la funeraria familiar. Su hijo, Pedro Elias ha cambiado el nombre por el de Juan José para convertirse en un galán de T. V. y la distancia entre los dos ha llegado más allá de la brecha generacional. El uno, con una profesión glamorosa es la imagen del triunfador. Guapo, carismático, con “ángel”, como se diría en otros tiempos, es una figura pública querida. El otro, censurado por el medio de manera irracional. Señalado como seductor de una menor de edad. Causante de la ruina de su talento televisivo y hombre con pasado político como colaborador de una lucha armada fracasada. Ambos deben encontrarse en la sala de tanatología mientras Genaro prepara el cadáver de la tía Dolorita anciana muy querida, recordada por su carácter jovial, atrevida y de verbo picante, residenciada en Madrid y que ha muerto, mientras se hacia un chequeo médico en Caracas. Aislados de cualquier interrupción y frente al cadáver de la tía, enfrentan sus miedos con humor a veces irónico, a veces sarcástico y siempre mostrando el cariño de otros tiempos que subyace, maduro, adulto, a pesar de las distancias afectivas. La atmosfera de la sala donde son preparados los cadáveres para su velatorio, contrasta con el humor de los personajes, que rodeados de objetos mortuorios y evocando los recuerdos que tienen de la tía hacen una apuesta por la vida y la recuperación de los cariños, para terminar aceptándose como seres humanos, como padre e hijo.

 

 

Fuente: http://www.ticketmundo.com

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